Guatemala buscar salir de la guerra fría /
El artículo analiza la transformación de las derechas guatemaltecas después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, momento que el autor considera el inicio de una nueva etapa política. Sostiene que en Guatemala es difícil hablar de partidos de derecha e izquierda en sentido tradicional, debido...
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| Lenguaje: | español |
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| Acceso en línea: | Ver en el OPAC |
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| Sumario: | El artículo analiza la transformación de las derechas guatemaltecas después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, momento que el autor considera el inicio de una nueva etapa política. Sostiene que en Guatemala es difícil hablar de partidos de derecha e izquierda en sentido tradicional, debido a la debilidad y volatilidad del sistema de partidos. Por ello, propone identificar a la derecha a través de actores económicos y sociales que comparten posiciones conservadoras en lo económico y/o en lo cultural. El autor distingue dos grandes grupos dentro de las nuevas derechas. El primero está formado por los“reformistas tímidos”, jóvenes empresarios herederos de la élite tradicional. Aunque poseen una visión más cosmopolita y muestran cierta apertura hacia reformas económicas, sociales e institucionales, continúan condicionados por el legado del anticomunismo, el racismo y las estructuras de poder heredadas de la guerra interna. Esto limita su capacidad para impulsar cambios profundos. El segundo grupo es el del“poder emergente”, integrado por actores económicos que acumularon riqueza a partir de los cambios ocurridos desde los años ochenta, como la globalización, la privatización y la expansión de nuevos mercados. Dentro de este sector destacan los nuevos empresarios, el movimiento cooperativista y sectores de una derecha indígena. Aunque tienen orígenes diversos, comparten el interés por ampliar su influencia económica y política frente a las élites tradicionales. Los nuevos empresarios representan una clase emergente que ha crecido fuera de los círculos tradicionales de poder y que compite con la oligarquía histórica. En términos económicos suelen mantener posiciones conservadoras favorables al mercado y al sector privado. Por su parte, el movimiento cooperativista ha fortalecido su presencia económica y financiera, promoviendo una mayor democratización económica, aunque sin abandonar posiciones relativamente conservadoras en temas sociales. El artículo también analiza la existencia de una derecha indígena, formada por empresarios, comerciantes y líderes indígenas que han aprovechado las oportunidades surgidas después de la paz. El autor destaca que la población indígena no es políticamente homogénea y que dentro de ella existen sectores conservadores tanto en lo cultural como en lo económico. Estos grupos combinan la defensa de tradiciones comunitarias con intereses empresariales y de mercado. En conclusión, Alvarado sostiene que las nuevas derechas guatemaltecas son diversas y fragmentadas, pero comparten el desafío de redefinir el Estado en un país aún marcado por las herencias de la guerra y la Guerra Fría. Aunque han surgido nuevos actores económicos y sociales, persisten barreras ideológicas y estructuras de poder que dificultan una transformación profunda de la sociedad guatemalteca. |
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