¿Para qué sirve ganar un Mundial?: tres modos de ser felices/
Refiere a la victoria de Argentina en la Copa del Mundo de Qatar, en el 2022. El autor reflexiona que a pesar del contexto de crisis nacional la victoria proporcionó momentos de felicidad que generaron unidad y sensaciones de bienestar en el colectivo pero cuestiona la idea de que un éxito deportivo...
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| Formato: | 0/Book/ 1/Book/Book/ |
| Lenguaje: | español |
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| Acceso en línea: | Ver en el OPAC |
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| Sumario: | Refiere a la victoria de Argentina en la Copa del Mundo de Qatar, en el 2022. El autor reflexiona que a pesar del contexto de crisis nacional la victoria proporcionó momentos de felicidad que generaron unidad y sensaciones de bienestar en el colectivo pero cuestiona la idea de que un éxito deportivo pueda generar cambios profundos en la realidad del país, explica que los medios de comunicación presentaron la selección argentina como símbolo de unidad nacional, utilizando elementos como la bandera, el himno, el territorio y la figura de los héroes deportivos. La televisión convirtió el Mundial en un relato emocional que reforzó una identidad nacional compartida, pese a que gran parte de los jugadores desarrollan sus carreras fuera del país. Alabarces también observa que el fútbol funciona como uno de los últimos espacios capaces de construir una identidad colectiva fuerte. En una época donde muchas instituciones ya no generan pertenencia ni confianza, la selección nacional logró reunir a millones de personas alrededor de símbolos compartidos, héroes comunes y una narrativa de esperanza. La multitud en las calles no solo festejaba a Messi y sus compañeros; celebraba la posibilidad de sentirse parte de una comunidad. Un aspecto central del texto es la idea de que la felicidad popular posee un valor propio, aunque sea efímera. El autor rechaza la visión que considera al fútbol una simple distracción. Para él, la alegría que generó el Mundial fue real, legítima y profundamente humana. No cambió la economía ni la política, pero permitió a millones de personas experimentar un momento de plenitud colectiva que difícilmente encuentran en otros ámbitos de la vida social. Finalmente, el artículo sugiere una paradoja: el Mundial confirmó tanto la fuerza como los límites del fútbol. Demostró su capacidad para emocionar, unir y crear símbolos nacionales, pero también evidenció que ninguna victoria deportiva puede reemplazar las soluciones que requieren los problemas sociales. Así, ganar un Mundial sirve, sobre todo, para recordar que los pueblos necesitan momentos de felicidad y esperanza, aunque estos no alcancen por sí solos para cambiar la realidad |
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| Descripción Física: | páginas 139-154 |